ABCSEVILLA. El Juzgado de Instrucción número 9 de Sevilla ha dictado auto de apertura de juicio de faltas contra el alcalde de Guillena, Justo Padilla (PSOE), contra dos técnicos.

El Juzgado de Instrucción número 9 de Sevilla ha dictado auto de apertura de juicio de faltas contra el alcalde de Guillena, Justo Padilla (PSOE), contra dos técnicos de mantenimiento del parque Zoo de Sevilla, J.D.S. y M.M.M., y subsidiariamente contra la aseguradora del recinto, con lo que da por finalizadas las diligencias abiertas por la caída de la atracción conocida como «La Voladora», en la que resultaron heridas 25 personas, la mayoría niños.
Según informaron a Europa Press fuentes del caso, el juez considera a Padilla responsable de una falta de lesiones por imprudencia. Asimismo, la aseguradora del recinto ferial ha sido considerada subsidiariamente responsable, con lo que se garantiza que los afectados podrán cobrar las indemnizaciones pertinentes por las lesiones sufridas.
Por su parte, la acusación particular aún no ha determinado si recurrirá el auto judicial para reclamar que los hechos sean juzgados como delito y no como falta, o bien continuar con este procedimiento y reclamar las indemnizaciones por vía administrativa, ya que el caso por la vía penal ya fue incluso archivado en una ocasión.
En su declaración, Justo Padilla se centró en la documentación bajo la que funcionaba la atracción ferial, alegando el regidor que la máquina sí tenía documentos y que, en cualquier caso, podía funcionar sin autorizaciones explícitas al tratarse de una «atracción itinerante».
En el caso del ingeniero encargado de revisar anualmente la maquinaria, Martín Pedro S.S., también imputado, alegó que nunca detectó nada extraño en las inspecciones realizadas, detallando que en la última revisión efectuada sobre la atracción, -la correspondiente a 2004-, no habían sido sustituidos aún los tornillos a los que aludía el informe pericial encargado por el juez; un documento que apuntaba al uso de tornillos incorrectos como posible causa del siniestro.
El ingeniero contradijo el contenido del informe pericial, ratificado en todos sus términos por el perito designado para su elaboración, al insistir en que nunca fueron detectados defectos que, según dicho documento, eran perceptibles «a simple vista».
Padilla es el sexto imputado en el caso de esta atracción siniestrada el 9 de abril de 2005 en el «Zoo de Sevilla», ubicado en Guillena y gestionado por la empresa «Mundopark», un caso que fue inicialmente archivado por el Juzgado de Instrucción número 9 hasta que la Sección Séptima de la Audiencia Provincial ordenó la reapertura de la causa.
Ante el juez ha declarado en calidad de testigo el perito judicial que inspeccionó la maquinaria y como imputados el alcalde de Guillena, Pedro S.S., el operario encargado del mantenimiento ordinario de la atracción, el operario que la manejaba, el representante legal de la empresa gestora del «Zoo de Sevilla» y el encargado del recinto de atracciones.
Durante todas estas comparecencias, el perito judicial que inspeccionó la máquina tras el siniestro ratificó el informe que elaboró en su día, destacando el uso de tornillos inadecuados para la fijación de algunos elementos mecánicos. El representante legal de la empresa gestora del parque de atracciones, Julio Martín, alegó por su parte que se limitaba a administrar los aspectos legales del negocio y que desconocía los entresijos técnicos de la atracción, mientras el encargado del recinto, Manuel M.M., ha reconocido ante el juez que la máquina operaba sin algunos de los documentos requeridos.

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